Preparativos para solicitar el cheque fiscal por la I+D+i

18/07/2017

Preparativos para solicitar el cheque fiscal por la I+D+i

Víctor Cruz

Director de estrategia de servicio de F. Iniciativas

 

Aunque todavía estamos inmersos en la campaña del IRPF, se aproxima el 25 de julio, fecha tope para presentar las declaraciones del Impuesto sobre Sociedades para el ejercicio fiscal 2016.

En el ámbito de la I+D+i (Investigación, Desarrollo e Innovación Tecnológica), una de las medidas estrella que se introdujo en 2013 con la Ley de Emprendedores, es el llamado “cheque fiscal”.

Dicha opción, refrendada posteriormente con la Ley 27/2014 del Impuesto sobre Sociedades permite, opcionalmente, aplicar sin límite en cuota la deducción por I+D+i generada, o si existe insuficiencia de cuota, solicitar un abono a la propia Administración Tributaria.

Esta opción, requiere de una serie de compromisos o requisitos para su correcto ejercicio. De manera simplificada y sencilla, son los siguientes:

• Dejar transcurrir como mínimo un año sin poder aplicar la deducción generada.

• Que la plantilla media de la empresa, o la adscrita a actividades de I+D+i, no se vea reducida en los 3 años siguientes al ejercicio de generación de la deducción.

• Que se reinvierta la deducción aplicada o abonada, en actividades de I+D+i en los dos años siguientes al ejercicio de esta opción.

• Que se haya obtenido un informe motivado sobre la calificación científico-tecnológica de los proyectos.

El primero de los requisitos es fácil de acreditar. En la crisis de la que venimos, y con las modificaciones en el Impuesto de Sociedades enfocadas al cumplimiento del déficit con Bruselas, son muchas las empresas que se han encontrado con la imposibilidad de aplicar estas deducciones.

El mantenimiento de plantilla y reinversión de la deducción, son requisitos de obligado cumplimiento a futuro. Es por ello, que es preciso que las empresas analicen previamente al ejercicio de esta opción su previsión de cumplimiento, dado que en una posible comprobación por parte de la AEAT, debería devolverse la deducción indebidamente aplicada o abonada junto con los intereses de demora.

Por último, y no menos importante, es preciso haber obtenido un informe motivado vinculante.

Cabe recordar, que la solicitud de este informe está asociado a la presentación del Impuesto sobre Sociedades, tal y como regula el reglamento a tal efecto. Es por ello, que si las empresas prevén el ejercicio de esta opción sobre la deducción generada en el ejercicio fiscal 2016, deberán, además de presentar su declaración del impuesto antes del 25 de julio, solicitar sus pertinentes informes motivados.

¿Pero esta medida se está aprovechando realmente? Recientemente la AEAT ha actualizado nuevos datos relativos a las Cuentas anuales en el Impuesto sobre Sociedades, siendo el último ejercicio sobre el que se tienen datos el ejercicio fiscal 2014 (primer ejercicio sobre el que se pudo aplicar esta opción).

El impacto de esta medida ha supuesto, en la declaración del Impuesto sobre Sociedades de 2014, unos 13 millones de euros de aplicación sin límite, y unos 31 millones de euros de abono de deducciones por insuficiencia de cuota. En total estamos hablando de unos 44 millones de euros.

Por Comunidad Autónoma, la Comunidad de Madrid ostenta el 43%, seguida de Cataluña con el 23%, y en tercer lugar Comunidad Valenciana con un 14%, de la deducción aplicada sin límite y abonada.

Si analizamos el desglose sectorial, el sector industrial se lleva el primer puesto, con cerca del 37%, seguido del sector servicios a empresas, con un 31%, y en tercer lugar el sector TIC con un 16%.

La medida, asimismo, ha sido utilizada principalmente por las pequeñas y medias empresas, con un 63%, respecto a las grandes empresas, con un 37% de la deducción aplicada sin límite y abonada.

Los Presupuestos Generales del Estado, aprobados recientemente, recogen un presupuesto para 2017 por actividades de I+D+i de 348,2 millones de euros, lo que significa una reducción de cerca del 50% respecto a años anteriores.

La explicación radica en la cuantificación del impacto del cheque fiscal, pasando de 427 millones de euros en 2016 a 81 millones de euros en 2017 (el doble que reflejan los nuevos datos de la AEAT respecto al ejercicio 2014).

Es el momento de analizar y decidir la estrategia fiscal respecto a las deducciones por I+D+i, ya que se dispone de un presupuesto mayor, y que si no optamos por solicitar el Informe Motivado antes del 25 de julio, no podremos ejercitar el derecho a posteriori para recibir el, tan necesitado en muchos casos, cheque fiscal.