Innovación, creatividad y nueva economía. Un Gaudí más allá del turismo?

04/10/2017

Innovación, creatividad y nueva economía. Un Gaudí más allá del turismo?

 

Marià Marín

Cofundador de “The Gaudí Research Insitute”

 

4 de Abril de 2016

 

Gaudí = Icono de Barcelona. Esta es la fórmula que ha substituido, últimamente, un artista que ha estado décadas ubicado entre el olvido y la censura.

Pero esto es lo que sucedía en Barcelona, pero no en otros países: del histórico Gropius al actual Isozaki, era considerado ya en vida el padre de las estructuras ligeras, un creador y un científico que ha revolucionado las formas conocidas de la arquitectura.

¿Qué nos ha pasado entonces? ¿En qué nos hemos distraído como cultura y como país? Diria que en todo y más, pero me centraré sólo en dos factores que considero los grandes impedimentos del avance real, de nuestra cultura en un marco global y de Barcelona como generadora de contenidos.

El primero es la falta total, absoluta de autoestima cultural por parte de diversos gobiernos e incluso de algunos de los propios actores y agentes culturales, cosa que influye en los bajos índices de valoración (intangibles) y de consumo (ratios) de la ciudadanía respecto a la cultura, más allá del cine y la música comercial.

Segundo factor: sectarismo. Durante décadas, el grueso del debate sobre Gaudí se reducía a la Sagrada Familia. Mientras que en Alemania se estudia la geometría de Gaudí para diseñar coches que se venden en todo el mundo aquí discutíamos si pasar un tren debajo del templo católico. Mientras en Rusia analizan los hiperboloides y las formas de cálculo gaudinianas para estudios aeroespaciales, aquí hacemos techos de cenáculo, ideológicos y provincianos.

Y es que la investigación más innovadora nos ha mostrado que Gaudí inventó el just-in-time, que trabajaba con parámetros de co-working, que diseñaba en 3D antes de inventarse el “Autocad”, que dotaba los edificios de sistemas de eficiencia energética y desde un punto de vista ecológico, que hacía reciclaje con fines prácticos, constructivos y estructurales, sin renunciar a la estética. Un artista que priorizaba en el calendario las necesidades sociales (¿no es actual esto?), como construir una escuela, una cooperativa o una biblioteca antes que una iglesia… ¿Qué nos ha pasado entonces? 70 años de desmemoria.

En 2014 el primer Gaudí World Congress ponía a Barcelona en la capitalidad mundial del conocimiento patrimonial gaudinista (con todos los valores que significa para una ciudad y una cultura como la nuestra), y también, y esto es bastante inédito, de una investigación que permite nuevas creatividades y nuevos diseños con tecnología actual, y la aplicación de procesos y de concepciones interdisciplinarias en empresas e instituciones, dentro y fuera de la arquitectura. En febrero de 2016, con la Universidad de Barcelona creamos una cátedra interdisciplinaria Gaudí.

En una época de políticas inmóviles, de recortes en investigación y la cultura, entendidos como gastos prescindibles en tiempo de crisis, ¿seremos capaces de incorporar estos inputs en el debate del modelo económico, turístico, cultural y académico de la ciudad?

¿O aún nos atan esquemas del siglo pasado?

Fuente: www.handeligretel.cat

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